La mayoría de las
pymes emplea la tecnología de manera defensiva: les permite seguir con
su negocio, pero no generar ingresos adicionales. Las TI pueden colaborar en
el incremento de ingresos de una pyme mejorando los procesos de marketing y
comercial, sin olvidar el comercio electrónico.
Según la encuesta elaborada por el INE sobre el uso de las TIC y comercio
electrónico en las empresas, publicada en noviembre del pasado año,
más del 96% de las pymes españolas tienen algún tipo de
infraestructura tecnológica. Normalmente suelen tratarse de empresas
que utilizan ordenadores para la realización de facturas, llevar contabilidades
intercambiar mensajes a través del correo electrónico. En general
estas empresas han comenzado su actividad con recursos limitados y han ido adquiriendo
equipos informáticos de forma poco estructurada, sin política
de sistemas de ningún tipo. A medio plazo no sólo el mantenimiento
de la infraestructura es defectuoso, sino que la gestión de la información
utilizada puede llegar a ser un grave problema.
Hay dos puntos clave
para una pyme desde el punto de vista de sistemas: la seguridad y el mantenimiento
de la infraestructura. Las actuaciones en seguridad deberían incluir
la protección actualizada frente a virus, spyware y malware en general,
el establecimiento y ejecución de una política de copias de seguridad
y la protección de los servidores con acceso público a través
de un firewall adecuado. En cuanto al mantenimiento de la infraestructura, es
imprescindible contar con una definición de la plataforma corporativa
(para evitar tener varios sistemas operativos conviviendo en una misma red),
una política de actualización del software de base y un equipo
de soporte para cuando surjan problemas.
Hasta aquí
hemos hecho referencia a actividades de TI de corte defensivo, es decir, que
nos permitirán seguir con nuestro negocio pero que no generarán
mayor ingreso. Además de esto, es imprescindible tener un punto de partida
sólido antes de dar mayor importancia a las TI en la empresa. Una vez
que contamos con la base, podemos plantearnos qué oportunidades podríamos
tener para mejorar la rentabilidad de nuestro negocio desde el punto de vista
de las TI.
Reducción
de costes
La reducción
de costes viene siempre de la mano de una mejora de la eficiencia interna, estrechamente
vinculada a la mejora de procesos. La tecnología suele ser una muy buena
alternativa para la mejora interna de procesos, pero también es una solución
peligrosa. Hay que tener en cuenta que la limitación de recursos de la
pyme es un handicap para la implantación de herramientas. Por ejemplo,
la implantación de un ERP en la empresa exige un estudio de los procesos
de la misma, previa a la instalación de la herramienta. Estos estudios
previos de procesos son indispensables para que el ERP sea realmente útil.
Normalmente este estudio es apreciado como caro por la empresa y a menudo es
omitido, lo cual puede terminar en un desastre. Una alternativa al ERP podría
ser el desarrollo de un software a medida. En este caso el problema son las
horas y la cualificación del personal necesarios para estos proyectos.
En cualquier caso
es recomendable que la automatización en el caso de una pyme se acometa
por fases, comenzando por los procesos más fáciles de informatizar.
Esto permitirá a la empresa adquirir experiencia e ir marcándose
retos de forma progresiva.
Incremento de negocio
La utilización
de la TI para el incremento de ingresos de la pyme suele centrarse en los procesos
de marketing y comercial.
Desde el punto de
vista comercial, es muy interesante el enfoque de gestión de clientes
basado en una estrategia relacional. La pyme se suele caracterizar por dar un
trato personalizado y cercano a sus clientes, y la tecnología es una
herramienta de soporte muy adecuada para ello. Cuando el número de clientes
empieza a incrementarse, es necesario contar con una base de datos, llevar un
registro de posibilidades de negocio, oportunidades y ventas. Esto nos permitirá
definir estrategias comerciales y obtener métricas que nos puedan ayudar
a entender y mejorar la eficacia comercial de nuestro negocio.
En marketing podemos
utilizar a la tecnología como mecanismo de promoción y de presencia
en el mercado a través de Internet, de forma que las empresas nos encuentren
cuando nos busquen. Sobre todo en el mundo de los servicios, la página
web se ha transformado de algo que está en Internet para ser encontrado
a través de buscadores, algo que es buscado por los clientes a los que
accedemos vía marketing directo o visitas comerciales. Es, por decirlo
de alguna forma, una manera de verificar que somos una empresa en la que se
puede confiar. Por esto mismo es mejor no estar en web a estar de una forma
desfasada o poco atractiva.
Sin olvidar el comercio
electrónico
Por último,
una pequeña reseña al comercio electrónico. Cada vez es
más fácil la implementación de tiendas virtuales para pymes.
Las pasarelas de pago, que han sido siempre el principal escollo, están
cada día más estandarizadas y son fáciles de incluir en
las páginas web de la tienda. Estas iniciativas de comercio electrónico
suelen funcionar bien para pymes que ofrezcan productos claramente diferenciados,
no perecederos y que puedan transportarse con facilidad.
El coste de mantenimiento
del escaparate no es alto con las herramientas actuales, y el posible beneficio
es más que interesante. En este aspecto decir que las empresas que tienen
un mayor éxito en la actualidad son aquellas que combinan el comercio
tradicional con establecimientos físicos con la venta por Internet, y
que realizan una gestión adecuada del canal, es decir, acusan recibo
de los pedidos, informan de la situación del mismo, mantienen al cliente
contactado, etc.
Terminaré
indicando que una pyme que quiera realizar comercio electrónico tiene
que tener más que solventado el proceso de seguridad a los que me refería
al principio. De lo contrario, puede enfrentarse con pérdidas económicas
muy importantes.
Por Baquia.com